WhatsApp: convierte cada mensaje en una venta registrada
Cómo Zanfy lee con IA los pedidos que entran por WhatsApp, los registra solos contra tu inventario y usa el mismo canal para cobrar, avisar de los envíos y pedir reseñas.
La tesis de Zanfy: no te pedimos que te mudes de ningún sitio. Nos montamos sobre los canales donde ya vendes y automatizamos todo lo que pasa después de la venta.
De vez en cuando nos preguntan: “¿Zanfy es como Shopify?” “¿compite con WooCommerce?”. La respuesta corta es no — y la larga explica por qué creemos que esa es exactamente la razón por la que funciona.
Shopify y WooCommerce son excelentes para tener tu tienda. Instagram y TikTok Shop son escaparates enormes. WhatsApp es donde tus clientes te hablan de verdad. Ninguno de esos es el problema. El problema es lo que pasa entre ellos y después de la venta: el stock que hay que actualizar en tres sitios, el cobro que hay que perseguir, el envío que hay que preparar, el cliente al que nadie le vuelve a escribir. Ese trabajo invisible no lo resuelve ningún escaparate — porque no es su trabajo.
No te mudes de donde vendes. Zanfy se monta encima de tus canales y hace solo todo lo que viene después de la venta: tú vendes, Zanfy lo zanja.
Significa que Zanfy se conecta a tus cuentas oficiales — Shopify, WooCommerce, TikTok Shop, Instagram, WhatsApp y tu pasarela de pago (Stripe, Redsys o PayPal) — y las convierte en piezas de un solo sistema. La venta de la web y la del mostrador entran al mismo sitio; el stock es uno solo para todos los escaparates; el cobro, el envío y la posventa salen del mismo circuito, venga la venta de donde venga.
Las plataformas de tienda compiten por dónde vendes. Los ERP tradicionales te piden que toda tu operación viva dentro de ellos, con implantaciones largas y consultores. Zanfy toma el camino del medio, que en la práctica es el que una pequeña empresa puede adoptar en una tarde: no te pide mudanza. Te pide conectar lo que ya usas, y a cambio te devuelve las horas de la trastienda.
La primera venta es la más cara de conseguir. Por eso el corazón de Zanfy está en la posventa multicanal: la confirmación, el envío con seguimiento, la reseña que se pide sola, los puntos que suman, la encuesta que detecta al cliente molesto antes de que se vaya, y el recordatorio de recompra cuando el perfil del cliente dice que le toca. Ese circuito — que ningún canal te da — es el que convierte compradores de una vez en clientes de siempre.
Debajo de las herramientas hay un motor de eventos: cada cosa que pasa (entró un pedido, se confirmó un pago, se agotó una variante, respondió una encuesta) es un evento que dispara automatizaciones. Por eso las piezas de Zanfy se potencian entre sí en lugar de sumarse: activas Reseñas y ya sabe qué producto compró cada cliente; activas Cobranzas y ya sabe qué pedidos siguen pendientes de pago. Un dato se introduce una vez y trabaja en todas partes.
“Tú vendes donde quieras. Zanfy lo zanja.”— La promesa de Zanfy
No hace falta. Si ya vendes con Shopify o WooCommerce, Zanfy se conecta y les sincroniza stock y ventas. Si todavía no tienes tienda, Zanfy te da una propia con dominio incluido — pero es una pieza más, no una condición.
En el punto de partida: un ERP te pide mudar tu operación dentro; Zanfy se monta sobre lo que ya usas y automatiza el circuito completo (stock, cobro, envío, posventa) sin implantación ni consultores. Te conectas en una tarde.
Lo conectas y entra al mismo circuito: mismo stock, mismo cobro, misma posventa. La arquitectura de eventos de Zanfy está pensada exactamente para eso.
Porque la tienda resuelve dónde vendes, no lo que pasa después ni lo que pasa en tus otros canales. Si vendes también por WhatsApp, Instagram o en el mostrador, alguien tiene que unificar el stock, perseguir cobros, preparar envíos y hacer que el cliente vuelva. Ese es el trabajo de Zanfy.
Crea tu cuenta gratis, activa las herramientas que quieras y empieza a recuperar horas hoy.
Cómo Zanfy lee con IA los pedidos que entran por WhatsApp, los registra solos contra tu inventario y usa el mismo canal para cobrar, avisar de los envíos y pedir reseñas.
Conecta tu pasarela con tus propias credenciales y cada venta tiene su enlace de pago; cuando el pago se confirma, el pedido se marca como pagado solo. Y para Bizum o transferencia sin pasarela, tu teléfono y tu IBAN.